Uniforme Laboral

28 septiembre, 2020 Oscar Mauricio Vega Cárdenas
Por: Oscar Mauricio Vega Cárdenas

No soy modelo web-cam, soy un simple oficinista. Se ha cumplido mi sueño: ¡ir al trabajo sin pantalones! En realidad no tengo que “ir” al trabajo, despierto y ya he llegado. Esto me ahorra el viaje en autobús y los pantalones. De no ser por una cámara de video que espía mi disciplina y mi actitud laboral, prescindiría también de mi camisa y corbata, trabajaría sin bañarme. Sería el empleado modelo con el pelo desordenado.

A mi jefe le gusta mi uniforme laboral. Eso sí, debo tener cuidado cuando voy a preparar café o cuando debo levantarme de mi “puesto” a tomar un respiro. ¡Si vieran mis piernas! De seguro mi desnudez le recordaría la suya propia, porque sé que detrás de la pantalla que muestra a mis compañeros de trabajo se encuentran seres que no tienen pantalones.

Estoy preocupado por la industria manufacturera de los pantalones, sin duda deben estar en caídas sus ventas, pero por otro lado me esperanza la industria de ropa interior, deben estar en auge, estrenando diseños, texturas y colores, exhibiendo en los desfiles de moda las nuevas tendencias del uniforme laboral

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