Una grieta expandida

21 enero, 2021 Administrador

POR: EFRAÍN MARINO

Uno pensaría que mega-urbes como Nueva York, Tokio o Singapur cuentan con un índice de espacio público por habitante mucho menor que el de Bucaramanga, pero sorprende saber que tienen de 4 a 8 veces más que la mal llamada “Ciudad de los parques”.  Pasaron bastantes años para que despertara el germen de la toma y apropiación del espacio público local, que en un principio sucedió a través de grafitis mal hechos con textos aburridos, cursis o de izquierda confundida. 

Fue precisamente el espacio público (o el concepto mismo de espacio) la primera preocupación de un grupo de jóvenes que decidieron reunirse en 2006, cansados de la falta de escenarios en los cuales desarrollar proyectos artísticos incluyentes y novedosos en una ciudad sostenida por un letargo crítico en lo referente a políticas culturales. Muchos años después de que la palabra Ciberespacio fuese creada por Gibson, y que Lyotard denunciara la inmaterialidad de la producción de base electrónica en la cual “el modelo del lenguaje reemplaza al modelo de la materia”, ese grupo de jóvenes, principalmente artistas, crearon su primer blog (un espacio virtual) donde podían especular en torno al deseo de dinamizar los espacios públicos de su ciudad. Este primer lugar de encuentro, que era complementado con reuniones en parques, fue la piedra angular que permitió un diálogo real y dinámico en torno a sus intereses. Pero no fue hasta que se dieron cuenta que necesitaban dinero y un espacio físico para realizar todos esos proyectos que empezaban a gestarse virtualmente que salieron a la calle a buscarlo. Su primera acción fue vender stickers y talleres de stencil sobre prendas en algunos locales comerciales y universidades, con el ánimo de recoger fondos para esa gran futura sede de “Galería LaMutante”, la primera galería bumanguesa que sería reseñada en el periódico Arteria. 

En la calle algo bueno va a pasar 

El interés mutuo en el stencil y las técnicas de intervención urbana en LaMutante estaba lejos de ser una casualidad. Para esa época varios de sus fundadores habían hecho o estaban desarrollando proyectos con un fuerte componente público y colectivo. Los voluntarios de Nicolás Cadavid se valía de intervenciones de stencil, carteles y stickers para conformar una propuesta que invitaba a hacer frente a la peste de la apatía y el pesimismo a través del oficio de cada uno de los voluntarios que se unió al proyecto. Cotidianos Urbanos de Manuel Serrano se compuso de stickers impresos en stencil a tamaño natural de personas en acciones cotidianas (desde una niña en columpio hasta un ladrón con pasamontañas) reinsertando su presencia en varios muros de la ciudad. Nos tomamos el Centenario de Adriana Díaz convirtió uno de los parques más peligrosos y marginales de la ciudad en un festival de música, artes y poesía por un día, alterando completamente la cotidianidad de los habitantes y pasantes del mismo.  

Con antecedentes como estos ,el grupo apenas naciente y sin forma definida realizó en 2006 “La Compañía, Festival de Performance: Mi primera vez”, primer evento de este tipo en la ciudad, que se caracterizó por su bajo presupuesto, por lograr tomarse una universidad por una tarde para sorpresa de varios estudiantes, y por congregar artistas con gran experiencia como Fernando Pertuz y Jorge Torres junto a artistas emergentes y primerizos en el arte de acción, una práctica poco popular en la ciudad.  

Y es que la razón para salir a la calle y hacerse notar ante el mundo es sencilla: es mucho más barato. No por nada ha sido la estrategia de resistencia más usada en la historia, pues reivindica el poder del pueblo sobre sus espacios comunes. Y aun cuando LaMutante nunca ha querido hacer un statement de la fragilidad con sus proyectos, pues los mismos han sido solo el producto de unas circunstancias propias que se asemejan a las de muchas ciudades del tercer mundo, la ausencia de dinero y la falta de un espacio en el cual adelantar sus proyectos, han sido los dos ejes que han dado forma a LaMutante tal y como la conocemos hoy. 

Esta razón de ser, que ha ido evolucionando a través de los años, ha estado siempre marcada por la creación de dinámicas que fortalezcan el campo artístico local, y es bastante claro que una de las mejores formas de lograrlo es a través de la creación de diálogos con la otredad. Es así que, a tan solo unos meses del Festival, y acabando de participar en la primera edición de La Otra en Bogotá, LaMutante desarrolló GLM07, una residencia artística dirigida a colectivos nacionales. Durante 10 días, el colectivo Autoart de Bogotá desarrolló Feed-back, una propuesta que contempló la realización de 2 intervenciones en espacios públicos, una muestra en sala, una conferencia, el lanzamiento de un fanzine, y una convocatoria interna. Esta experiencia no solo consolidó el trabajo de los dos grupos, sino que evidenció a nivel local los alcances y beneficios que puede tener el trabajar desde iniciativas sin muchos recursos pero con absoluta autonomía. 

Después de varios proyectos que se realizaron en los años siguientes, entre las que destacan otra edición del Festival de Performance y la activación temporal de locales o casas, LaMutante volvió a intervenir directamente el espacio público, esta vez en Medellín en 

2011. “Apuntes al Margen” proyecto realizado en el marco del Encuentro Internacional de Medellín – MDE11, constaba de 5 proyectos que se articulaban entre sí para abordar la posible relación entre arte y conocimiento. Entre estos destacaba Hágala Fácil, una serie de 5 video-talleres al estilo Hágalo usted mismo (DIY) en los que se explicaba, paso por paso, el procedimiento para realizar ciertas tareas o acciones, algunas de las cuales rayaban en la ilegalidad, los cuales fueron proyectados en diversos muros del centro de la ciudad. Asimismo Defienda su Talento, un proyecto que consistió, básicamente, en un pequeño escenario que se instaló en 3 parques del centro de Medellín con el objetivo de que subiesen personas interesadas en demostrar su talento, sus habilidades artísticas, o simplemente a realizar algún tipo de denuncia.  

Curiosamente esta tendencia a trabajar en espacios públicos les ha generado también algo de dinero, al ser contactados por organizaciones que requieren esta clase de estrategias para sus proyectos sociales. Tal es el caso de la Fundación Zona Afecto y su programa Une tu voz en contra de la explotación sexual infantil para la cual produjeron una campaña de expectativa en stencil sobre las paredes de Bucaramanga, Floridablanca, Piedecuesta y Girón. Tiempo después, por encargo de la WSPA Latinoamérica, los muros de la antigua plaza de toros de Zapatoca también fueron intervenidos como parte de la celebración el día de la protección animal. 

El encanto de la precariedad 

Bien sea por la calidad de las propuestas o por su ya extenso recorrido, LaMutante, este proyecto que lleva más de 8 años de continuo trabajo, ha logrado posicionarse a nivel nacional e internacional como un ejemplo exitoso de creatividad a pesar de las dificultades, al ser, por ejemplo, el único aliado del Ministerio de Cultura que no posee un espacio físico. Si bien este hecho puede ser su mayor fortaleza o su más grande defecto frente a espacios tan consolidados como Lugar a Dudas de Cali o Casa Tres Patios de Medellín, es un hecho que la falta de espacio fue necesaria para que lograra sobrevivir y para pensar en diferentes estrategias de circulación que convirtieran a LaMutante en una verdadera plataforma para el arte contemporáneo.  

Teniendo claro esto, LaMutante diseño en el 2012 su más ambicioso proyecto de residencias artísticas: Ultraliviano. Este programa, desarrollado en 2011 y 2012, fue la consolidación de su trabajo como generadores de escenarios para la creación artística y el diálogo horizontal con el público. Valiéndose de una estrategia que obligaba a los artistas ganadores de la convocatoria a desarrollar una propuesta durante solo 10 días, con poco dinero de producción y viviendo en una casa de familia en barrios de diferentes estratos socio-económicos, Ultraliviano transportó 2 artistas locales, 3 nacionales y 2 internacionales, todos con un marcado interés en la movilidad, en el desplazamiento y el viaje, a contextos ajenos como puntos de inflexión dentro de sus procesos creativos. Es natural entonces que la mayoría de los artistas generaran propuestas que integraran los escenarios y comunidades cercanas a su residencia, como es el caso de Palimpsesto de Jorge Torres, llevado a cabo como prólogo del proyecto en Medellín. Torres recorrió las calles del centro de Medellín vendiendo sus camisas lavadas y en buen estado a habitantes de la calle por tan solo 200 pesos, proponiendo el intercambio en lugar de la limosna. Adrián Gaitán desarrolló tres intervenciones cuyo tema giraba en torno a lo fantasmagórico: unos zapatos hechos de cinta pegante y papel aluminio que colgó en las líneas de la luz, un bloque de hielo tallado y cubierto con plástico que en conjunto creaban una figura fantasmal y que fue colgado en el parque del barrio La Concordia, y por último una composición ritual hecha con ramas secas que dispuso en el mismo parque. Alberto Borja, por su parte, creó un objeto-guitarra inspirado en el mobiliario urbano que lo rodeaba en el centro de Bogotá, lugar donde se encontraba El Parche, el espacio que lo recibió. 

Todas estas propuestas, surgidas de la crisis económica por la que deben atravesar muchas de estas iniciativas en Latinoamérica, antes que verse obstaculizadas, se han visto potenciadas, demostrando de esta forma que en las estrategias de resistencia y en la transitoriedad de los espacios públicos tal vez se encuentran las ideas que difícilmente se pueden encontrar en galerías, ferias y museos: las mejores ideas. 



SOBRE EL AUTOR:

Efraín es comunicador visual con experiencia en el campo del diseño, el arte, la fotografía y la publicidad, especializado en diseño editorial, identidad y gestión de proyectos artísticos. Interesado en el arte como expansión del conocimiento y catalizador de la realidad. Usualmente apoyado en la fotografía, el video y la intervención en contextos específicos. Creador del proyecto Remix Lab – Laboratorio de Reciclaje Creativo y Cofundador de Galería LaMutante. Ha expuesto su trabajo en Cúcuta, Bucaramanga, Barichara, Bogotá, Cali, Medellín, Buenos Aires. 

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