Los días extraños

25 septiembre, 2020 Julieth Mancilla
Por: Yu Mancilla

En una noche como esta, pero de hace cuatro lunas crecientes brillando en el cielo (el del universo), yo me daba cuenta de que me estaba haciendo parte de la casa.

Era una gata vagando por los cuartos inmóviles, simplemente siendo. Un ser somnoliento habitando el espacio, dejando caer mi cuerpo sobre el arrumo de ropa limpia sin doblar, para ver el mismo cielo (el del techo) de todos los días.

Poco a poco la ausencia de los sonidos cotidianos significó que ya todo no era como antes, ni viejo ni nuevo. Ni yo, ni lo que soñaba. Todo se movía lentamente… mi pelo, el jardín que iba creciendo, el aire. Y así siguió todo como en pausa, como en días repetidos sin fin.

Compartir